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Una Ruta Con Aventura Incluida: El Tren De Los 40 Días, La Vía Negrín.

Conoce la vía Negrín: Una vía verde que traza la ruta de un tren construido durante la Guerra Civil en tan solo 40 días

trinchera via negrin

¡Buenos días Pasaporturistas!

La entrada de hoy es casi una aventura… sobre todo al final. Así que os recomiendo leerla entera 🙂

La semana pasada realicé con mis amigos la Vía Negrín, también llamada la vía del Tren de los 40 días.

La ruta recibe este nombre porque reproduce el trayecto por donde antiguamente circulaba un tren cuya función era abastecer a Madrid durante la Guerra Civil. Mandada construir por Juan Negrín López, se dice que la vía tardó en construirse tan solo 40 días. La ruta ferroviaria iba desde Torrejón de Ardoz hasta Tarancón, en Cuenca.

Nosotros decidimos hacer el trayecto que va desde Carabaña hasta Estremera: unos 14 km sólo ida. La ruta no tiene mayor complicación, el terreno es recto con apenas desniveles y nosotros, a paso tranquilo y parándonos de vez en cuando, tardamos en hacerla unas 4 horas largas.

Mapa de la ruta. Fuente: viasverdes.com

Además, la vía Negrín coincide en este tramo con una de las etapas del Camino de Uclés, en concreto con la etapa número 8. Nos encontramos bastantes indicaciones sobre ello en la ruta.

camino ucles via negrin

¡HAGAMOS LA VÍA NEGRÍN! ORGANIZACIÓN PREVIA

Realizamos la ruta un sábado por la mañana, comenzando sobre las 10:00h. Al tratarse de una ruta de 14 km solo ida, antes de hacerla tratamos de informarnos sobre cómo volver de Estremera sin tener que hacer de nuevo los 14 km a pie (lo reconocemos: no estamos en forma). Llamamos al Ayuntamiento de Carabaña (no tienen teléfono de información turística) y no nos supieron ayudar, algo que me pareció bastante extraño, ya que es una ruta que ellos mismos promocionan en la web de su ayuntamiento.

Investigando entonces por internet, vimos que no había transporte directo desde Estremera hasta Carabaña, pero al menos parecía que había taxis. Guardé los teléfonos de los taxis y decidimos volver en taxi.

¿Comenzamos la ruta?

VÍA NEGRÍN: COMENZAMOS LA RUTA

PRIMERO: Nos ubicamos

Como mencioné anteriormente, la ruta comienza desde Carabaña. Y hay que reconocer que está bastante mal señalizada.

Explicación rápida: el inicio de la ruta comienza por la calle que baja desde la Ermita de Santa Lucía, tras cruzar el puente a mano izquierda.

Ermita de Santa Lucía. Fuente: www.ayuntamientocarabaña.es

Aparcamiento: Se puede aparcar antes del puente.

Explicación lenta: Al llegar a Carabaña no sabíamos desde dónde salía la ruta. Decidimos buscar por Internet y encontramos información en la web de www.viasverdes.com. Leímos deprisa (y mal) que la ruta comenzaba en la central eléctrica de Chávarri, y al ver que el GPS nos metía por unos caminos “de cabras” como se suele decir en estos casos, dedujimos que no era por ahí y volvimos al principio: al puente.

Volvimos a leer (ahora bien) que la ruta comienza bajando por la calle de la Ermita de Santa Lucia, cruzando el puente y tomando el camino de la izquierda. Y claro, tenemos que fiarnos de lo que nos dice la web, porque en ningún momento hay ninguna indicación en la ruta de que por ahí se accede a la Vía Negrín.

Continuamos fiándonos de las explicaciones de la web www.viasverdes.com donde pone que llegados a una primera bifurcación, tenemos que girar a la izquierda. Le hacemos caso, porque una vez más, no hay indicación ninguna de hacía dónde se dirige cada uno de los lados de la bifurcación.

Finalmente vemos a los lejos una señal…y según nos vamos acercando…

señal via negrin

¡POR FIN! Comienza la ruta (señalizada). Contentos de saber que ya estamos donde queríamos estar, nos hacemos la foto de rigor, y continuamos andando.

AHORA SÍ…COMENZAMOS LA RUTA (la de verdad)

Quiero añadir un comentario a nivel personal, y es que en todos los sitios web donde me informé, ponía que la ruta estaba adaptada tanto para bicicletas como para personas en silla de ruedas y yo creo que no es así. En sus mejores tiempos quizás sí, pero actualmente la ruta está bastante descuidada: hay montículos de tierra con malas hierbas en medio del camino, zonas donde el asfalto está roto creando resaltos o badenes, y se deduce que en esos buenos tiempos el asfalto era rojo. Ahora en pocas zonas conserva su color inicial, está agrietado y descuidado. Creo que puede estar complicado para los ciclistas, no me quiero imaginar para las personas en silla de ruedas.

VÍA NEGRÍN: ¿QUÉ PODEMOS VER POR EL CAMINO?

Continuando con la ruta, tras unos pocos metros nada más empezar pasamos por un par de trincheras que se realizaron para que el tren pudiera pasar por esos tramos. Es en la primera de ellas donde encontramos la primera indicación de que la Vía Negrín coincide con una etapa del Camino de Uclés.

trinchera ruta del tren de los 40 dias via negrin

Continuamos caminando y nos encontramos con una gran cantidad de yeso cristalizado a ambos lados del camino. Es muy bonito verlo brillar en un día soleado. Nosotros cogimos un pedacito de yeso (que ya estaba en el suelo) de recuerdo.

Por el camino veréis una gran cantidad de conejos corriendo por el campo y también veréis sus madrigueras, a pie del mismo camino. También se pueden ver aves rapaces, pero la mejor hora para ello es el atardecer, y no por la mañana. A pesar de la hora a la que hicimos la ruta, nosotros sí pudimos ver alguna rapaz.

Creo recordar que más o menos en el km 4 o 5, hay un área de descanso con un merendero.

MUCHO SOL Y POCA SOMBRA

Tened en cuenta que hay poca sombra por la senda, por lo que, si tenéis ganas de descansar, aprovechad la primera sombra que veáis. No sabréis a qué distancia estará la siguiente. Y echaros protección solar, muy importante.

Más o menos hacia la mitad de la ruta, km 8 – 9, si no recuerdo mal, hay una pequeña bifurcación hacia otro área de descanso, desde donde se pueden comenzar otras rutas diferentes. Nosotros decidimos continuar la nuestra.

via negrin panel informativo

Ya en la segunda mitad de la ruta, el paisaje se llena de olivos a ambos lados de la carretera. Encontramos otro área de descanso con otra mesa al lado derecho del camino, pero estaba a pleno sol. Decidimos descansar a la sombra de un árbol.

IMPORTANTE: no hay fuentes ni lugar donde rellenar tu botella de agua, por lo que id provistos de suficiente líquido.

olivos via negrin

Más adelante nos encontramos con una mantis religiosa muy simpática que se dejó hacer alguna foto.

mantis religiosa via negrin
camino ucles via negrin

Sobre los kilómetros 11 – 12 ya nos empezaban a pesar los pies y las piernas, y el sol no ayudaba mucho.

Finalmente, en el km 13, ya vimos el pueblo de Estremera al fondo. A mí, personalmente, me pasó como en esos sueños en los que corres y corres pero nunca llegas a la puerta. Algo parecido.

¡LLEGAMOS! (O QUIZÁ NO)

¡Finalmente llegamos al km 14! Nos hicimos la foto de rigor, y continuamos andando hasta el pueblo.

Ilusos de nosotros: pensábamos tomar una caña en un bar y luego sentarnos en un banco a comer los bocadillos, y volver a Carabaña en taxi. Qué bonito sonaba todo.

Ahora viene lo bueno.

ENCERRADOS EN ESTREMERA

Llegamos al pueblo y nos encontramos con… bueno. Con nadie. No había nadie. Ni el típico señor mayor sentado en la parada del autobús. Dos gatos nada más. (Y no es una expresión, vimos dos gatos corriendo).

Decidimos dirigirnos a la iglesia, siguiendo la dirección del campanario. Dedujimos que en la plaza del pueblo habría algún bar. Bueno. Mirad cómo nos encontramos la plaza del pueblo:

estremera covid

No sé por qué se nos olvidó que había Covid en el mundo y que todos los parques están cerrados. Nuestra cara fue un poema. No encontrábamos ningún bar ni ninguna tienda abiertos. Nadie a quien preguntar. Hasta la iglesia estaba cerrada. Era un pueblo fantasma.

Finalmente vemos unos bancos a lo lejos donde decidimos sentarnos a comer tranquilos. Y tan tranquilos: estábamos en frente del cementerio. Nuestras caras no podían mejorar más.

cementerio estremera

AÚN QUEDA LO MEJOR

Tras comer, y visto que no había nada que poder hacer en el pueblo, nos disponemos a llamar al taxi. Probamos con los números que me había anotado de la web de Carabaña.

El primero no existe.

El segundo sí existe, pero el taxista tuvo que irse a Madrid y no sabía cuándo iba a volver.

Nuestras caras sí que podían ir a peor.

Buscamos en Google y llamamos a otro número sin éxito. Entonces, vimos pasar a la Guardia Civil del pueblo y les preguntamos si sabían de algún taxista. No saben de ninguno. Nos dicen que vayamos a preguntar a un bar. O sea, que había un bar abierto. Civilización.

Vamos al bar en cuestión y nos dicen que el teléfono del taxi está anotado en el panel de anuncios del ayuntamiento. El ayuntamiento:

ayto estremera covid

Y no, no había ningún teléfono de ningún taxista en el panel de anuncios (tuvimos que pasar a través de las cintas, porque nuestra vista no da para tanto).

Ya nos empezamos a agobiar “un poco” porque nos veíamos deshaciendo los 14km a pie. Empezamos a buscar taxis desesperadamente por Google, hasta se planteó la posibilidad de suplicar a la Guardia Civil que nos acercase a Carabaña.

Finalmente, optamos por buscar taxistas en otras poblaciones de alrededor, y POR FIN hubo suerte. Un taxista que nos podía ayudar.

FINAL FELIZ

Creo que a todos se nos olvidó el dolor de pies (y de cualquier cosa) en ese momento y respiramos por fin. Como éramos 6, el taxista acercó a los dos conductores a Carabaña, y después ellos vinieron con los coches a por nosotros a Estremera.

Para más inri, a la vuelta hacia Estremera ya en sus coches, el GPS también les llevó por otro “camino de cabras”, donde casi pierden los bajos de los coches.

Casi no nos podemos creer el momento en el que nos sentamos todos en el coche y éramos conscientes de que por fin estábamos volviendo a Madrid.

Y bueno, este es el fin de la aventura.

Quitando el complicado final, la ruta no estuvo mal. Estuvimos muy tranquilos: tan sólo nos cruzamos con algunos ciclistas.

Es una ruta muy tranquila, pero recomiendo realizarla cuando el sol no apriete tanto, dado que apenas hay sombra.

Eso sí, o tenéis un buen fondo físico para deshacer los 14km de ruta y volver hasta Carabaña, o buscad un taxista antes de realizar la ruta y que no os pase como a nosotros. El trayecto entre Carabaña y Estremera son unos 10 minutos en coche.

En resumen, al final, como hubo final feliz, se convirtió en una anécdota de la que ahora nos reímos.


Espero que os haya gustado la entrada de hoy. Ya sabéis que todos los comentarios son bienvenidos.

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¡Hasta la semana que viene!

Soy graduada en Turismo en la Escuela Univeritaria de Turismo Altamira, en Cantabria. Actualmente estoy viviendo en Madrid y trabajo en un touroperador. Me encanta viajar, y siempre que puedo hago alguna escapadita. Hasta ahora solo he viajado por Europa, pero me encantaría cruzar el charco. Mi ciudad favorita: Roma, ¡volvería mil veces! Me encantan los animales, sobre todo los gatos. Soy amante de las croquetas, de los libros y un poco adicta a Netflix. Si quieres saber más de mi, puedes visitar mi instagram 😉 @jujujudit

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