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Valiña: un puente hacia el Bierzo más auténtico

Hoy te llevamos hasta la minúscula Valiña, una localidad no muy conocida de la provincia de León enclavada en la comarca del Bierzo. Estoy convencido que su encanto especial os cautivará.

INFORMACIÓN

Comarca: El Bierzo, León

Municipio: Toral de los Vados

Altitud sobre el nivel del mar: 450 metros

Población: 5 (2020)

CÓMO LLEGAR A VALIÑA

Valiña se encuentra a 143 km. de la ciudad de León, a 29 km de Ponferrada y a 126 Km de Orense.

En el caso de la capital provincial, existen dos opciones: tomar la AP-71 dirección Astorga y abonar el consiguiente peaje (5,15€) o bien circular por la N-VI, pero teniendo en cuenta que es la vía con mayor tráfico de la provincia. En ambos casos el itinerario se unirá para circunvalar la ciudad de Astorga tomando la autovía A6, que, tras pasar el puerto de Manzanal y rodear la ciudad de Ponferrada, la abandonaremos a la altura de Villamartín de la Abadía para tomar la N-VI durante unos 2 km.

A continuación, tomaremos la N-120 dirección Orense durante unos 6 km. y medio. En ese momento, tomaremos la pista asfaltada que sale a nuestra derecha y que nos llevará hasta una amplia explanada frente al puente colgante donde se puede aparcar.

Si venimos desde Orense, recomendamos tomar la N-120 hasta llegar a la citada pista que lleva a Valiña.

¿DÓNDE COMER Y DORMIR EN VALIÑA?

Valiña no cuenta con ningún tipo de servicio turístico, pero en la cabecera municipal existen bancos, farmacias, servicio de taxi….etc. y un buen número de establecimientos que, debido a su alto número, en esta ocasión tan solo enumeraremos:

  • La Posada del Teniente: (tlf: 987 54 40 19).
  • Hostal Regueiro: (tlf: 987 54 44 19).
  • Café Central: (tlf: 667 78 22 91).
  • Panadería la Estación: (tlf: 686 91 82 30).
  • Supermercado Claudio: (tlf: 987 54 48 29).
  • Bar la Sidrería
  • Safari Café
  • Bar el Bodegón
  • Bar Brasil
  • Cafetería San Isidro: (tlf: 987 544421).
  • Bar Avenida: (tlf: 987 54 40 21).
  • Área de Autocaravanas de Toral de los Vados: (tlf: 987 545231).

En cuanto a alojamientos, también dentro del municipio de Toral de los Vados podemos encontrarnos con:

DESCUBRIENDO VALIÑA

Valiña siempre sorprende a pesar de ser un pueblo minúsculo. ¡Cuánto que ver en tan poco espacio! Conozco bastante bien esta localidad gracias a mi amiga Patricia, pues de ella desciende parte de su familia materna. Sin duda, es un lugar tranquilo, bonito y perfecto para perderse durante todo un día.

VALIÑA VISTA
Valiña, encaramada en la montaña vista desde Requejo.

En Valiña no existe ningún tipo de establecimiento turístico pero, en este caso en concreto, no es consecuencia de la despoblación pues, ni en sus mejores tiempos, existió siquiera un bar. Como suelo repetir muchas veces, en este rinconcito del Bierzo el viajero descubrirá un lugar atractivo y real en el que se respira tranquilidad y autenticidad. Estoy seguro que, cuando viajéis hasta allí, os cautivará tanto como me cautivó a mí la primera vez que estuve.

calle principal valiña
Calle principal de Valiña

VALIÑA, UN PUEBLO INVISIBLE PARA LA HISTORIA

Tal vez debido a su pequeño tamaño y poca importancia, apenas se sabe algo sobre el origen o la historia de esta localidad. Lo más claro es el significado de su nombre ya que “Valiña” es un vocablo gallego. No hay que olvidar que en esta zona de la provincia de León históricamente siempre se habló en gallego, lengua que permanece en muchos de los topónimos del pueblo y otros de la contorna. En castellano, bien lo podríamos traducir por “vallina” o “valle pequeño” que haría mención a su ubicación en la pequeña hondonada que forma el arroyo de Firulledo.

ARROYO FIRULLEDO
Valle del arroyo de Firulledo, con los cerezos en flor.

Llama la atención que Valiña no aparezca en documentos tan exhaustivos como el Catastro del Marqués de Ensenada (1752) o los Diccionarios de Madoz (1850) o Pablo Riera (1886). Es como que no existiera, como que fuera invisible. Tan solo en el Diccionario de Miñano (1826) aparece citada y descrita brevemente de la siguiente forma:

“Localidad de la provincia de León, partido judicial de Ponferrada, merindad de Aguiar, abadía de Villafranca del Bierzo. Tiene 6 vecinos, 27 habitantes, 1 parroquia aneja de la de Requejo. Produce castaña, centeno, vino, legumbres, y alguna fruta.”

VALIÑA IGLESIA SANTA INÉS
Valiña vista desde la zona de la iglesia de Santa Inés. A la izquierda en primer plano, las ruinas de la escuela.

EL PUENTE COLGANTE, LA IMPRESIONANTE TARJETA DE VISITA DE VALIÑA

Aunque se puede llegar por carretera hasta Valiña, nosotros recomendamos aparcar en la amplia explanada que hay frente a su puente colgante y acceder al pueblo a pie. Valiña se eleva por encima del caudaloso Sil (principal afluente del Miño), río que, en esta zona, traza varios meandros sobre una amplia llanura de inundación que se extiende desde la localidad de Requejo.

río sil paso por valiña
Río Sil a su paso por Valiña visto desde el puente.

Estas circunstancias motivaron que los habitantes de Valiña se sirviesen habitualmente de barcas para poder cruzar siempre y cuando el río no bajase con mucha fuerza. Para ello, era además necesaria la colaboración de otra persona que se apostase en la otra orilla, lo que hacía bastante laborioso el proceso. Es por ello que casi todas las familias contaban con su propia embarcación en la que también podían transportar el ganado o productos como las castañas o el vino que producían. Esta fue la única forma de salvar el río hasta 1970, año en el que se construyó un puente para Valiña.

puente colgante valiña entrada
Entrada al puente colgante de Valiña.

El tan ansiado puente se pudo al fin construir gracias a que los vecinos, a cambio de una concesión para extraer piedra del río gratuitamente en terrenos del pueblo, solicitaron a la empresa concesionaria que construyera el puente colgante, que fue diseñado por el ingeniero Emilio Taboada. Sin embargo, pocos días antes de que fuese a inaugurarse con motivo de la fiesta de la patrona del pueblo, un fuerte temporal dañó varios tensores y una de las catenarias, lo que obligó a reforzarlo para evitar un balanceo excesivo.

puente colgante valiña
Vista de la parte central del puente de Valiña.

Un puente sorprendente

vistas puente acceso

El puente, que fue restaurado por última vez en 2016, impresiona por su tamaño y ubicación. No en vano, es el más largo de toda la comarca del Bierzo. Ciertamente es muy divertido cruzarlo, pues siempre se nota un ligero vaivén que no cesa hasta que se ha llegado a la otra orilla. Además, las vistas desde el puente hacia ambos lados del río son una delicia. Sin duda, es uno de mis lugares preferidos en Valiña.

Justo en sus inmediaciones se erige una importante estación de medición de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil. Las mejores vistas del puente se disfrutan una vez se ha cruzado, desde el lado del pueblo.

vista desde valiña puente colgante
Vista del puente colgante desde el lado de Valiña.
merenderos al lado puente valiña

Además, muy próxima y bajo la sombra de varias encinas de gran porte, se sitúa una zona de merenderos y barbacoa en las que podréis disfrutar de una agradable comida campestre.

Tras cruzar el puente colgante, el paseo hasta Valiña es muy bonito, pues el sendero va ascendiendo por la ladera de la montaña entre el bosque de ribera y cerezos en flor primero y un pequeño encinar después.

acceso valiña
Vista del sendero de acceso a Valiña

Al llegar arriba, nos encontraremos de frente con la capilla de Santa Inés, un edificio bastante discreto que desentona con el resto del pueblo y que acoge la imagen de la patrona, cuya fiesta se celebra todos los años el 21 de enero, congregando a vecinos y oriundos del pueblo que, tras procesionarla, celebran una comida de hermandad.

SANTA INES
Entrada a Valiña. A la derecha, la iglesia de Santa Inés.

OTROS ATRACTIVOS DE VALIÑA

A continuación queremos hablaros de otros elementos que merece la pena conocer o descubrir en Valiña.

LA ARQUITECTURA TRADICIONAL

Las poco más de 15 viviendas que conforman el pueblo se arremolinan en torno a la Plaza del Quintairo y las callecitas que dan a ella. Ya desde la entrada, una vez pasadas las ruinas de la antigua escuela, que habremos dejado a nuestra izquierda, nos llamará la atención lo apretadas que están sus casas, las cuales, como suele ser habitual en el Bierzo, están muy vinculadas a la calle y a la vida comunitaria.

VISTA CALLE PRINCIPAL VALIÑA
Calle principal Valiña
balcones calle valiña

Así, no suelen ser de un gran tamaño y por lo general carecen de patio interior, algo que se ve compensado mediante la apertura al exterior de grandes balconadas o corredores de madera que, en algunos puntos, casi cierran de lado a lado la calle. En muchas ocasiones, además, se accede a dichos corredores desde la propia calle.

Todas las viviendas se cubren con pizarra y en varias de ellas aún se conservan algunas de sus puertas talladas y decoradas con motivos sencillos como flores, aspas…etc. Esta tipología constructiva es muy común a toda esta zona del Bierzo, si bien en muchas localidades se ha perdido en gran medida debido a la pujanza que en su día tuvo la minería o la industria asociada a ella algo que, por suerte, no ocurrió en Valiña. A continuación veremos en detalle una de las puertas decoradas del pueblo.

Junto con la zona de la entrada, tal vez sea la calle que sube desde la plaza otro de los rincones más bonitos del pueblo, pues en ella podremos encontrar hasta tres corredores seguidos que van descendiendo hacia la plaza. A diferencia de lo que por ejemplo hemos visto en la vecina comarca de la Maragatería, no existe en esta zona esa viva policromía aplicada a puertas, ventanas, corredores o aleros de madera, sino que prevalece la madera en su color.

corredores valiña
Tres casas de corredor seguidas, uno de los rincones más bonitos de Valiña.

CONJUNTO ETNOGRÁFICO DE LA PLAZA DEL QUINTAIRO

La plaza del Quintairo cuenta con un interesante conjunto etnográfico compuesto por el horno comunitario, la fuente y los lavaderos. Estoy convencido de que este pequeño espacio será de vuestro agrado. En primer lugar, es necesario explicar que el propio topónimo “quintairo” es una palabra gallega que significa algo así como “pequeña quinta” o “caserío pequeño” vocablo que muy bien define lo que es Valiña. Recordemos de nuevo que, en esta zona, hasta no hace mucho tiempo se hablaba gallego y no leonés o castellano.

plaza quintairo valiña
Plaza del Quintairo

El horno comunal

Desde siempre, esta plaza ha sido el principal lugar de reunión de los vecinos que, a pesar de ser muy pocos, aún suelen sentarse a conversar en los bancos que hay junto a la fuente. Uno de los elementos más interesantes de la plaza es el horno comunal. Se trata de una pequeña edificación de carácter público que podía ser utilizada por todos los vecinos. Dicha construcción venía a cubrir las necesidades de las familias que no contaban con horno o zona de amasado amplia en sus casas.

horno comunal valiña
Horno comunal de Valiña

El horno siempre está abierto, por lo que simplemente deberéis apretar la manilla y empujar la puerta para poder acceder a su interior. Una vez dentro y acostumbrada la vista a la poca luz que hay, veremos, por un lado, el antiguo horno y, por el otro, una masera donde se amasaba la mezcla. Estampas como esta sin duda nos transportan a otros tiempos de esfuerzo y pobreza, pero a la vez de espíritu comunitario y fraternidad entre vecinos, algo que hoy, por desgracia, se ha perdido en la gran mayoría de los pueblos de España.

interior horno comunal valiña
Interior del horno comunal de Valiña

La fuente y los lavaderos

Por lo que respecta a la fuente, que está cubierta por un emparrado, su agua es comúnmente consumida por los vecinos por lo que es perfectamente potable. Tan solo deberéis retirar el tosco tapón de madera, dejar fluir unos segundos el agua y, ya entonces, disfrutar de un agua fresca, rica y muy natural. Justo al lado, esa misma agua es la que abastece un pequeño pilón de piedra para abrevar a los animales y, justo por encima, se emplaza el pequeño lavadero que, sin duda, fue muy utilizado por las vecinas para lavar la ropa.

fuente y lavaderos valiña
Fuente y lavaderos de Valiña

EL CASTAÑO, EL VERDADERO PROTAGONISTA DE VALIÑA

Valiña cuenta en su término con numerosos “soutos” de castaños, muchos de ellos con ejemplares enormes de gran antigüedad que, durante siglos, constituyeron una de las principales riquezas del pueblo además de un importante complemento alimenticio. Aún hoy en día muchos de ellos son explotados por las familias reportándole un dinero extra que nunca viene mal.

castaño valiña
Castaño cuyo tronco conforma un corazón

Desde la zona del valle hasta las laderas más escarpadas, los castaños han sido plantados y cuidados con mimo. En este último caso, cuando la pendiente del terreno es excesiva, se colocan una serie de ramas gruesas y pequeños troncos atravesados en el suelo denominados “devasas” que permitían que los erizos que contienen las preciadas castañas no acabasen rodando ladera abajo.

castaños valiña devasas erizos
Soto de castaños con las devasas por el suelo.
sotos valiña

También en las casas existía un espacio denominado “oriceira” u “oricera” donde se guardaban y mantenían más frescos los erizos con las castañas. No hay que olvidar que, aparte de este fruto seco, estos árboles proporcionaban también combustible para calentar las casas (tras las podas) o madera para fabricar útiles o aperos de labranza. Por ello, podemos afirmar, sin duda ninguna, que fueron y son el principal valor económico del pueblo.

Una de las épocas más bonitas para disfrutar de los sotos de castaños centenarios es el otoño, cuando los árboles mudan hacia un color dorado de una gran belleza. Eso sí, ¡Importante! En época de castañas, NI SE OS OCURRA COGER LAS QUE VEÁIS EN EL SUELO! Todos los árboles tienen dueño y estaríais robándole el fruto del trabajo de todo un año cuidando esos árboles. Otra época para disfrutar de los castaños son los meses de mayo y junio, época de su floración.

EL SOTO DE LA VEGA

soto de la vega, valiña
Soto de la Vega, en Valiña

Por último, tal vez el “souto” o soto más espectacular por el tamaño de los castaños que alberga sea el de la Vega. Situado en la zona más llana de Valiña, en el propio valle del río Sil, cuenta con ejemplares de muchísima altura o troncos extremadamente grandes que hacen que parezca que estamos caminando por un bosque encantado. Es muy recomendable el paseo para descubrir todos sus rincones.

castaño soto de la vega valiña
Admirando uno de los castaños del Soto de la Vega.

RUTA DEL CASTAÑO “DE LOS ROJOS”

Para finalizar, queremos daros a conocer una preciosa y agradable ruta que estamos convencidos de que os encantará y que os permitirá conocer uno de los árboles más grandes del Bierzo, el castaño “de los Rojos”. Para mí fue un verdadero placer hacer esta ruta de poco más de tres kilómetros y medio acompañado de mis amigas Patricia y Noelia.

mapa ruta castaño de los rojos valiña
Mapa de la ruta del Castaño “de los Rojos”

Eso sí, si bien encontrar el castaño tiene su intríngulis (es más, debo reconocer que tuvimos que hacer la ruta en dos ocasiones para poder encontrarlo, y lo hicimos gracias a la ayuda de Elías), bien merece la pena el esfuerzo.

ruta castaño de los rojos
Realizando el primer tramo de la ruta

Lo que yo os propongo es un recorrido circular que también os dejo marcado en un mapa para que sea algo más fácil realizarlo. La ruta se inicia en la parte más alta del pueblo, donde tomaremos el antiguo camino que conducía a la cercana localidad de Campañana. Tras cruzar el arroyo de Firulledo (donde antiguamente también las mujeres subían a lavar la ropa), seguiremos recto por el mismo camino, hoy convertido en un bonito sendero que asciende por el valle entre antiguos muros de piedra recubiertos de musgo, cerezos, encinas (algunas de notable porte) y madroños. Es un paseo agradable y muy bonito.

cerezos firulledo
Cerezos en flor en el valle del arroyo de Firulledo.

Justo en el punto donde se unen el arroyo de Firulledo con el de la Revitesa, abandonaremos el sendero para, tras cruzar el curso de agua, ascender por un empinado soto de castaños hasta casi alcanzar un camino donde se ubica la fuente de Fontexán (“fuente llana” en castellano) que mana directamente de la montaña y donde se realiza la captación de aguas para el pueblo.

soto de castaños valiña
Ascendiendo por el empinado soto de castaños.

Un castaño difícil de encontrar

Desde allí, continuaremos hacia nuestra derecha descendiendo un poco, como en dirección al pueblo a través de una senda bastante perdida que, tras vadear el cauce de un arroyo seco donde crecen muchas encinas y madroños, nos llevará hasta un soto de castaños abandonado. En este punto, debemos estar atentos hacia nuestra izquierda y subir entre los grandes castaños ya que el Castaño “de los Rojos” o “del Maquis” se confunde fácilmente con una gran pared de rocosa.

¡Hurra! Lo encontramos

Sin embargo, no es una enorme roca, sino el inmenso tronco de un castaño posiblemente milenario. Ascender hasta él es algo complicado debido a la gran pendiente del terreno, si bien el esfuerzo merece la pena.

castaño de los rojos
Impresionado ante la enormidad del Castaño “de los Rojos”.

¿Por qué se llama el castaño “de los Rojos”?

Este ejemplar de castanea sativa recibe su nombre del hecho de que sirvió como escondite y dormitorio de los “escapaos”, durante y después de la Guerra Civil. Gracias a sus 15 metros de perímetro que aproximadamente tiene en su base, podía alojar en su interior a unas cuatro personas. Prueba de ello son los restos de humo que aún pueden verse en su interior.

parte trasera castaño de los rojos
Fotografiando desde la parte de atrás el magnífico Castaño “de los Rojos”.

Después de haber visitado el castaño (al que no se debe subir para no dañarlo), regresaremos sobre nuestros pasos hasta Fontexán, donde tomaremos el camino (algo encharcado en invierno) hasta que, donde termina, giraremos unos 90 grados para continuar a la derecha por un camino que asciende primero para luego descender entre sotos de castaños y bosquetes de cerezos, madroños, urces y encinas. En algunos puntos de este camino las vistas hacia el valle del río Sil son preciosas. El camino, se aproximará hacia el cementerio de Valiña antes de entrar ya en el propio pueblo.


Y hasta aquí este nuevo artículo de “Menos de 100”.Quiero agradecer a Patricia García y a su madre Elisa Teijelo toda la ayuda prestada para poder llevar a cabo este post y a Noelia Martínez el que se prestase a acompañarnos en una de nuestras incursiones al pueblo.

valiña ruta
Con mis dos compañeras de aventura en la Vega de Valiña J

Espero que os haya gustado y tengáis unas ganas inmensas de viajar hasta Valiña. Es un pueblo por el que siento un especial cariño, un cariño que me ha transmitido mi amiga Patri. Pues nada amigos, pronto os descubriré un nuevo pueblo de menos de 100 habitantes. ¡Hasta pronto!

abel en valiña puente colgante

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