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Curillas de la Sequeda: tres barrios, pero un solo alma

Hoy te llevamos hasta Curillas, una localidad no muy conocida de la provincia de León situada cerca de la ciudad de Astorga y que cuenta con todos los ingredientes necesarios para convertirse en un destino turístico perfecto para los amantes de lo rural.

INFORMACIÓN

Comarca: La Sequeda

Municipio: Valderrey, León

Altitud sobre el nivel del mar: 885 metros

Población: 44 (2020), forma parte de nuestra sección Pueblos con menos de 100 habitantes

CÓMO LLEGAR A CURILLAS

Curillas de la Sequeda se encuentra a 64 km. de la ciudad de León y a tan solo 11 KM de Astorga.

Desde la capital provincial, existen dos opciones: tomar la AP-71 dirección Astorga y abonar el consiguiente peaje (5,15€) o bien circular por la N-VI, pero teniendo en cuenta que es la vía con mayor tráfico de la provincia. En ambos casos el itinerario se unirá para circunvalar la ciudad de Astorga por la parte gratuita de la autopista y por un breve tramo de la A-6, desde la que tomaremos la salida 326 para continuar por la LE-133 con dirección a Puebla de Sanabria. Pasados unos 6 km., tomaremos a la izquierda la pista asfaltada que nos conducirá a Santiago Millas Barrio de Abajo y Curillas. En el caso de salir desde Astorga, el viaje es más fácil: simplemente hay que tomar la ya citada LE133 y seguir los pasos que acabamos de describir.

DORMIR EN CURILLAS

Curillas no cuenta con ningún tipo de servicio turístico y dentro de la comarca de la Sequeda (muy afectada por la despoblación), tan solo existe una casa rural:

  • Casa Rural A-Ti Bed & Breakfast: Situada en la Plaza de España de Valderrey, se trata de una preciosa y amplia casona sequedana construida hace más de 200 años. Se alquila por habitaciones o completa y consta de 5 habitaciones con baño, salón comedor, un gran patio con una pequeña piscina y zona de tumbonas. (tlf: 630 653 018).

Ubicados en Santiago Millas (a 2km de Curillas) encontramos los siguientes alojamientos:

  • Centro La Somoza (casa rural): Emplazado en la calle Curillas, en el Barrio de Abajo, cuenta con dos viviendas de alquiler completo con entradas independientes y separadas por un patio intermedio con barbacoa. De esta manera las casas pueden alquilarse juntas o por separado, hasta un total de 17 huéspedes. (tlf: 609 85 27 62).
  • Casa Rural Maragata: Se sitúa al inicio de la calle Larga, en el Barrio de Arriba. Se trata de una gran casa arriera transformada como casa de alquiler completo. Cuenta con un bonito patio con pozo y una bonita zona de piscina y spa.

COMER EN CURILLAS

Santiago Millas (declarada Conjunto Histórico Artístico y, como hemos dicho más arriba, ubicada a 2 km de Curillas) cuenta con un buen número de establecimientos:

  • Mesón Casa Gloria: Situado en la calle Real del Barrio de Abajo, destaca por sus carnes, en especial la carrillera y el famoso cocido maragato. Buen servicio y calidad de los productos. (tlf: 609 78 06 51).
  • Mesón Casa Lucinio Sin duda es el buque insignia de la gastronomía de la zona. Ubicado en la Plaza de los Bolos, en el Barrio de Arriba, es muy recomendable degustar su cocido maragato y sus exquisitas tortillas de patata con cebolla y pimiento. Cuenta además con un bonito patio empedrado y jardín. (tlfs: 987 69 11 21 – 987 63 00 70 – 619 01 67 04).
  • Quesería La Moldera Real: Emplazado al final de la calle Larga, en el Barrio de Arriba, producen exquisitos quesos artesanos elaborados con leche de ovino y caprino. El más conocido es el tradicional queso “pata de mulo”.

DESCUBRIENDO CURILLAS

Para mí es muy especial hablaros de Curillas, pues le guardo un especial cariño por ser el lugar de nacimiento de Rosario Luengo, mi abuela materna. Además, cada cierto tiempo suelo visitarlo y dar una vuelta por el campo que lo circunda, pues es un lugar tranquilo y acogedor.

curillas vistas forca
Curillas visto desde la zona de la Forca.

A pesar de encontrarse tan cerca de la localidad maragata de Santiago Millas (uno de los grandes polos turísticos de la zona), Curillas no cuenta ni tan siquiera con un bar. Esto es fruto del progresivo despoblamiento que ha venido padeciendo este pueblo desde hace décadas. A esto habría que añadir el hecho de que nadie haya descubierto hasta ahora el potencial turístico que, a mi juicio, posee Curillas. Como ya hemos visto en casos anteriores, no es el típico “pueblo turístico” preparado por y para el viajero sino que es un pueblo real en el que se respira un ambiente de autenticidad y tranquilidad que no se encuentra en otras localidades. Al llegar, es casi imposible que te topes con alguien que no sea un vecino del pueblo. Y como siempre digo, en mi opinión, eso es un plus.

mosaico curillas leon

BREVE HISTORIA DE CURILLAS

Curillas cuenta con una historia muy rica. En la tradición popular perdura la leyenda de que el nombre del pueblo deriva del hecho de que a este lugar se retiró un grupo de seminaristas de Astorga que huían de una epidemia de peste. Sin embargo, lo cierto es que durante la Alta Edad Media el pueblo se llamaba Curieses, Coresis o Corisis y formaba un único concejo junto con sus dos barrios de Peniella y Monfrotino. Lo cierto es que la localidad siempre estuvo muy vinculada a la Iglesia, ya que, al menos desde el siglo XI, sus habitantes fueron vasallos del obispo de Astorga.

Calle Larga Curillas León
Curillas, Calle Larga

Dicha vinculación a la mitra asturicense se mantuvo hasta bien entrado el siglo XIX, pues Curillas formó parte del señorío jurisdiccional de la Obispalía de Astorga, de la que también formaban parte otras localidades próximas como Valdespino de Somoza o el Val de San Lorenzo. Durante la Edad Moderna, la vida de este pueblo se basó principalmente en los trabajos agrícolas y en una importante producción textil de paños bastos que luego era vendida en los mercados próximos de Astorga y La Bañeza. Precisamente por el término de Curillas discurre una importante vía pecuaria: el “Camino de la Recua” o “de los Maragatos”, por donde también transitaban los afamados arrieros maragatos.

Rincón de Curillas (Barrio de Penillas)

LA ARQUITECTURA DE LA COMARCA DE LA SEQUEDA

La creciente despoblación de la que tantas veces hablamos en nuestra sección de “Menos de 100permitió en el caso de Curillas de la Sequeda conservar perfectamente la arquitectura tradicional sequedana. Así, los barrios de Curillas y Monfrontino constituyen en la actualidad dos de los principales baluartes de esa arquitectura tradicional que, esperemos que se logre mantener de cara al futuro.

barrio monfrontino curillas
Vista del barrio de Monfrontino en el mes de Agosto.

¿CÓMO ES LA VIVIENDA TÍPICA?

La vinculación entre la arquitectura sequedana y la maragata es más que obvia, sobre todo en el caso de los pueblos de la baja Maragatería. En ambos casos, la vivienda se construye con mampostería y los tejados –que antaño se cubrían en su mayoría con paja de centeno llamada aquí “sobera”– son de teja árabe. Su estructura se conforma en torno a un patio que articula todas las estancias de la casa (cuadras, leñera, almacenes y vivienda) y adonde se abren la gran mayoría de puertas y ventanas.

PATIO VIVIENDA MAS ANTIGUA MONFRONTINO
Patio de la casa más antigua de Monfrontino.
calle la ermita curillas

Por ello, al exterior, llama la atención la ausencia casi total de ventanas, dando a la casa un aspecto “cerrado”. Eso sí, frente a la riqueza y espectacularidad de las casas arrieras maragatas, las sequedanas son mucho más pobres y de menor tamaño.

monfrontino curillas casa más antigua

Tal vez el ejemplo más perfecto de esta tipología esté en Monfrontino, donde la casa de mayor tamaño y más antigua del barrio muestra esta y otras características propias de este tipo de construcciones: existencia de un pequeño cuerpo de dos plantas con corredor que da al patio o la situación de la cocina próxima a este cuerpo.

LOS COLORES VIVOS: SU SEÑA DE IDENTIDAD

patio curillas

El uso de colores vivos en puertas, corredores y ventanas (granas, azules o verdes principalmente) también es otra constante, si bien en este caso la horrible moda actual de pintar de marrón o color madera todos esos elementos hace que se pierda la esencia tradicional.

Por último, queremos destacar un elemento muy interesante y muy típico en las tierras de la Sequeda: sus entradas que, en muchas ocasiones, presentan un saledizo cubierto por un pequeño tejaroz donde se colocan una o dos piedras que sirven como “poyo” donde sentarse. Estos espacios eran muy importantes de cara a la vida social, ya que, antiguamente, era el lugar preferido para realizar los seranos o simplemente “salir al fresco”.

UN PASEO BARRIO A BARRIO

A continuación, os haré un recorrido explicativo por cada uno de los tres barrios que componen Curillas de la Sequeda, en el que intentaré transmitiros todo lo que conozco y se de cada uno de ellos.

PRIMER BARRIO: CURILLAS

Curillas es el barrio principal, pues, aparte de ser el de mayor tamaño y población, es donde se sitúa la iglesia parroquial o, antiguamente, las escuelas. Si bien en verano hay una gran actividad en el pueblo, el resto del año la vida transcurre apacible y tranquila ya que de forma estable no viven allí ni veinte personas.

entrada curillas
Entrada a Curillas viniendo desde Santiago Millas en un día de niebla.

Aquí la arquitectura tradicional sequedana se conserva en su conjunto bastante bien a pesar de que en los últimos años varias viviendas se han rehabilitado sin respetar la estética antigua. La calle Larga, la zona próxima a la iglesia y la calle La Ermita son las que mejor mantienen la estética y permiten hacernos una idea del aspecto que en origen tuvo Curillas.

calle ermita curillas
Descubriendo la arquitectura tradicional en la calle La Ermita.

LA IGLESIA PARROQUIAL DE SAN JULIÁN

Sin duda, el principal punto de interés del núcleo de Curillas es la iglesia parroquial de San Julián, construida a mediados del siglo XVIII y que sigue los modelos de la zona: planta de cruz latina, una esbelta espadaña a los pies que acoge las campanas, cabecera cuadrada y pórtico lateral. Frente a ella, se levanta un pequeño crucero, otro elemento muy presente en muchos de los pueblos de la zona.

PLAZA IGLESIA CURILLAS
Vista de la plaza de la iglesia.

LA LEYENDA DE LA IGLESIA VIEJA DE CURILLAS

Al exterior, el elemento de mayor interés es la portada, pues procede de un templo anterior hoy desaparecido que estaba algo alejado del pueblo, en el lugar hoy conocido como “Iglesia Vieja”. Cuando este templo anterior se derribó para aprovechar sus materiales en la iglesia que hoy vemos, se decidió reubicar allí la antigua portada. El citado paraje de la “Iglesia Vieja”, donde la tradición popular sitúa el emplazamiento del primitivo templo parroquial, se sitúa a unos 500 metros al sur de la población, en una suave loma donde se ubica una finca con cerca de piedra, en cuyo ángulo sureste se aprecian los restos de lo que los vecinos más ancianos aseguran fue un viejo edificio religioso. Incluso se cuenta también que hasta aquí se llegaba desde Curillas a través de un camino empedrado hoy muy destruido y que en los alrededores se encontraron varias tumbas.

Restos de la Iglesia Vieja. Fuente: https://www.romanicodigital.com/

UNA PORTADA SORPRENDENTE

Volviendo a la portada de la iglesia, presenta un aspecto sencillo pero bello. Está realizada con sillares de piedra arenisca de estilo románico y se fecha a finales del siglo XII o principios del XIII. En ella destacan las trece dovelas (una dovela es cada pieza de piedra que conforma el arco) que se decoran con flores hexapétalas insertas en círculos.

portada románica iglesia curillas
Portada románica de la iglesia parroquial de San Julián.

Ya en el interior, llama la atención el retablo mayor, realizado en 1682 en estilo barroco si bien el sagrario y la imagen del patrón son renacentistas. Se sabe además que el sagrario fue policromado por el pintor Jerónimo de Salazar en 1589. Por el resto del templo se distribuyen otros cuatro retablos barrocos fechados en el siglo XVIII. En cuanto a las imágenes de mayor antigüedad podemos destacar un “San Bernardino” de estilo gótico fechado en el siglo XIV y que procede de una ermita hoy desaparecida y una Virgen de las Nieves tardorrománica fechada en el siglo XIII y que procede de la ermita del Salvador.

interior iglesia san julian curillas
Interior de la iglesia parroquial de San Julián.

LA ERMITA

En cuanto a la ermita, se trata de un sencillo edificio dedicado en origen al Salvador pero que hoy está desacralizado. Está compuesto por una pequeña nave rectangular, portada adintelada y una espadaña a los pies donde se ubica el esquilón. Construida como la iglesia con mampostería, en el interior aún se conserva un pequeño retablito sin imágenes del siglo XVIII.

ERMITA SALVADOR
Exterior de la Ermita del Salvador

LAS FUENTES

fuente del souto curillas

En los alrededores del núcleo urbano se conservan además tres fuentes que nos hablan de la importancia que tenían estos lugares, vitales en el pasado para el abastecimiento de agua potable y como espacios de reunión. Una de ellas es la fuente del Souto (palabra del leonés que en castellano significa “soto”). Se emplaza al inicio del camino que conduce hacia Monfrontino y, posiblemente, sea la más arcaica de todas, ya que su techo se conforma mediante grandes losas de piedra.

fuente de la llama curillas

Otra de esas surgencias de agua es la fuente de la Llama, situada en dirección al monte. Guarda muchas similitudes con las fuentes de Penillas y Monfrontino, pues se cubre mediante una pequeña bóveda de cañón realizada con ladrillo.

fuente el caño penillas

Por último, estaría “El Caño”, cuyo aspecto actual no es muy estético, pero que cumplía a la perfección la función de abastecer de agua potable y servir como lavaderos públicos.

lavadero monfortino

LA FRAGUA DEL TÍ ANICETO

Al lado del caño está la fragua del Tí Aniceto (tanto en la Sequeda como en la Maragatería el calificativo de “tí” vendría a significar algo así como señor o señora). Aniceto era mi bisabuelo 🙂 y este lugar siempre fue para él muy importante. Las fraguas, eran otro de los lugares fundamentales en la vida de los pueblos, ya que las recias manos del herrero trabajaban el metal para convertirlo en todo tipo de aperos del campo, cuchillos o las tan necesarias herraduras. Se trata de un sencillo edificio de planta rectangular que, por desgracia, ha perdido el gran fuelle y resto de útiles que atesoraba en su interior. Aún es posible, eso sí, observar la pila de piedra y algunas otras partes de la misma.

fragua de curillas ti aniceto
Fragua de Curillas

LA LAGUNA Y PRADERA DEL JUNCAL

No muy lejos de la fragua y del Caño se encuentran la laguna y pradera del Juncal. Al lado de esta pradera hay una enorme chopa de más de 100 años. El Juncal es es el principal espacio lúdico de Curillas y ha sido recientemente acondicionado por su Junta Vecinal. La laguna aprovecha la poca agua que durante el invierno corre por el arroyo de Valle Monte. En la pradera se ubica también la “piedra de bolos”. Y es que tanto en la comarca de la Maragatería como en la de la Sequeda se ha jugado desde tiempo inmemorial a un deporte único y especial: los bolos maragatos.

laguna el juncal
Laguna El Juncal

SEGUNDO BARRIO: PENILLAS

Saliendo de Curillas en dirección a Tejadinos y Tejados, a unos 200 metros nos encontraremos con Penillas. Ya antes de acceder a este barrio nos llamarán la atención sus carteles en los que aparecen escritos mensajes cargados de optimismo como: “ESTÁ UD. EN PENILLAS. ESTO ES VIDA” o “ESTO ES PENILLAS. AQUÍ HAY VIDA”.

entrada penillas cartel encanto
Entrada a Penillas viniendo desde Tejadinos y Tejados.

UN LUGAR CON MUCHO ENCANTO

Este barrio se conforma en torno a dos pequeñas plazoletas unidas por una única calle. En algunos de sus rincones, algún vecino con ciertas dotes artísticas se ha encargado de realizar varias intervenciones que dan una nota de color al pueblo, entre los que destaca un banco dedicado al poeta astorgano Leopoldo Panero.

rincon leopoldo panero banco penillas
“Rincón de Leopoldo Panero” en Penillas.

Muy pocas son las casas que actualmente están habitadas en Penillas, y menos aún todo el año. Esto se hace presente al comprobar cómo, una buena parte del barrio presenta un estado de ruina progresiva que hará que, no dentro de muchos años, tan solo quede el recuerdo de lo que fue Penillas.

plazoleta penillas
Plazoleta de la parte alta de Penillas.

Aparte del citado banco de Panero, Penillas cuenta con varios elementos más de interés.

EL AZULEJO IDENTIFICATIVO: IMPRESCINDIBLE PARA EL SERVICIO POSTAL

En una de las fachadas que dan a la placita principal está embutido un pequeño azulejo de color blanco con letras y números en azul cobalto en el que aparece escrito: “CURILLAS. ANEJO DE VALDERREY. PARTº DE ASTORGA. PROVª. DE LEÓN”. En algunos pueblos y ciudades de España aún se pueden ver este tipo de azulejos, que se colocaron entre 1859 y 1860 en cumplimiento de una Real Orden en la que se ordenaba numerar casas y rotular poblaciones, calles y plazas a fin de facilitar, entre otras cosas, un perfecto servicio postal. En el fondo, tras la colocación de dichos azulejos estaba una política de reorganización del Estado promovida por la burguesía liberal, que había comenzado en 1833 con la división de España en provincias y que buscaba una nueva Administración centralizada y ordenada.

AZULEJO IDENTIFICATIVO PENILLAS
Azulejo identificativo de Curillas del siglo XIX.

En Penillas también se conservan dos pozos o fuentes que sirvieron hasta no hace tantos años como como lugares de abastecimiento de agua. Una de ellas, se sitúa al pie de la carretera, junto a una gran “chopa” y la otra, más retirada, es la “fuente de los Juncos”, la cual conforma un bonito rincón al tener a su lado un pequeño pontón de piedra y los antiguos lavaderos del barrio.

fuente y chopa penillas
Fuente y chopa situada al pie de la carretera en Penillas.

TERCER BARRIO: MONFRONTINO O FERMENTINO

Monfrontino es el más pequeño y alejado de los tres barrios de los que se compone Curillas, pues se emplaza a casi medio kilómetro del núcleo principal y de Penillas. Caminar hasta “Fermentino” (que es como también se conoce este barrio entre los locales) es siempre un placer, pues no existe carretera de acceso sino tan solo varios caminos entre antiguas tierras de labor que, poco a poco, van siendo ocupadas por el encinar.

monfrontino desde curillas
Llegando a Monfrontino desde Curillas

¿CÓMO TRAER EL AGUA AL BARRIO MONFRONTINO?

Monfrontino siempre fue el barrio más pequeño, pues en sus mejores tiempos tan solo contaba con seis o siete viviendas. Por ello, en la actualidad permanece despoblado gran parte del año. No muy lejos del pequeño núcleo está el valle que conforma el arroyo de la Veiga, en el que destacan los prados cercados por muros de piedra tan característicos en la zona. Precisamente para aprovechar el agua subterránea presente en el valle, los vecinos excavaron profundos pozos y construyeron grandes norias con las que podían regar sus tierras. Aunque hoy en día casi todas estas norias están en ruinas, impresiona su gran tamaño y la laboriosidad y esfuerzo que emplearon sus habitantes para erigirlas.

restos noria monfrontino
Restos de una de las grandes norias que se conservan en el entorno de Monfrontino

Visitando Monfrontino, nos percatamos perfectamente de los estragos que la despoblación está causando en la denominada “España Vaciada”: viviendas abandonadas o en ruinas, la vegetación invadiendo gran parte del entorno y el absoluto silencio de quien sabe que, paseando por sus calles, se encuentra solo.

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Calle que conduce hacia la Fuente Cabezas.

LA VIVIENDA MÁS ANTIGUA DE FORMENTINO

Tal vez los dos elementos más interesantes de Formentino sean la “Fuente Cabezas” y una preciosa casa en la que aún se aprecian perfectamente todas las características de la casa sequedana y de la cual ya hablamos en el apartado dedicado a la arquitectura tradicional. Además, en el dintel de la misma, aparece grabada su fecha de construcción (1837) y una cruz apotropaica que muestra un sentido protector hacia los moradores de la casa.

dintel casa abandonda monfrontino curillas
Detalle del dintel de la casa más antigua de Monfrontino

LA FUENTE CABEZAS Y EL ANTIGUO LAVADERO

En cuanto a la fuente y su pequeño lavadero anexo, debió configurar el principal espacio de reunión del barrio, especialmente entre las mujeres, ya que eran habitualmente las encargadas de acudir a por el agua y realizar la dura tarea de lavar la ropa. Aunque actualmente este bonito rincón del barrio presenta un progresivo estado de abandono, aún se aprecia su característico arco de ladrillo que apoya sobre una estructura cuadrangular construida en mampostería de piedra.

fuente cabezas con lavadero
Fuente Cabezas con su pequeño lavadero anexo.

LAS ENCINAS CENTENARIAS DE CURILLAS

curillas encinas

Curillas tiene la suerte de contar con dos buenos ejemplares de quercus ilex de notable porte y gran antigüedad que os recomendamos visitar. La encina (también conocida en León como “sardón” actualmente forma parte sustancial del paisaje sequedano, donde se intercalan suaves ondulaciones (aquí conocidas como “tesos”) con prados cercados mediante muros de piedra seca y antiguos campos de labor ahora cubiertos por las citadas encinas entremezcladas con jaras, tomillo y otras especies arbustivas olorosas.

Ambos árboles se sitúan muy próximos a al “Camino de la Recua” o “Vereda de Maragatos”, que, como ya hemos explicado, era una de las principales vías utilizadas por los arrieros maragatos durante sus largos viajes entre Galicia y Madrid. La más espectacular es la conocida como “Encina de la Tí Lucía”. Este majestuoso árbol se yergue en el valle del arroyo de Valle Monte. En esta zona también podremos ver las ruinas de una antigua noria, imprescindible en esta zona carente de cursos fluviales permanentes para poder extraer el agua subterránea y regar con ella los campos.

Noria en ruinas en las proximidades de la Encina de la Tí Lucía.

VISITAMOS LAS ENCINAS

La encina no se ve debido a que está rodeada por una zona de monte bastante cerrado. Tras internarnos por él, de repente, nos encontraremos con nuestro objetivo: un enorme árbol de más de doscientos años y doce metros de altura, cuyo tronco tiene unos cuatro metros de perímetro.

No muy lejos de allí, a poco más de medio kilómetro y casi al lado del citado Camino de la Recua, sobresale la amplia copa de la “Encina de Torderija”, nombre que le hemos puesto por encontrarse justo en ese paraje. De un tamaño algo menor que la Encina de la Ti Lucía, sus casi diez metros de altura y tres de perímetro son igualmente impresionantes.

ALTO DE COTEJÓN, UN BALCÓN A LA SEQUEDA

Para apreciar verdaderamente la planicie ondulada que compone la comarca tradicional de la Sequeda os recomendamos dar un breve paseo que os llevará a subir al alto de Cotejón, un “teso” de 993 metros de altitud que emerge al sur de Curillas.

Para llegar hasta él, hay que coger el antiguo camino que conducía a la cercana villa de Destriana. Pasados unos 1.400 metros aproximadamente, tomaremos el sendero que saldrá a la derecha para seguir ascendiendo durante otros 100 metros. Tras sortear una serie de afloramientos rocosos que no presentan mucha dificultad, llegaremos a la cima, desde donde os recomiendo sentaros y contemplar tranquilamente las preciosas vistas que se ven en las cuatro direcciones. ¡Tendréis unas panorámicas con un radio de más de 30 kilómetros en cualquier dirección!

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Subido al alto de Cotejón

¿QUÉ VISTAS TENEMOS?

Hacia el norte podréis ver los campos cuajados de encinas y el pueblo de Curillas. Más allá, la ciudad de Astorga (en la que se distingue perfectamente su catedral) y, como telón de fondo, las estribaciones montañosas que separan la comarca de la Cepeda de la de Omaña.

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Curillas vista desde Cotejón. Más allá, Astorga y la Cordillera Cantábrica.

Hacia el oeste, la vista alcanza a gran parte de la vecina comarca de la Maragatería y las montañas de los puertos de Manzanal y Foncebadón y al sur, tras los amplios encinares el fondo lo compone la espectacular sierra del Teleno, donde se ubica el monte homónimo, el más alto de los Montes de León (2.188 m.). Por su parte mirando al este, las vistas alcanzan a toda la comarca de la Sequeda, la ciudad de La Bañeza y la sierra de Casas Viejas.

cotejon teleno
Disfrutando de las vistas desde Cotejón. Al fondo, la sierra del Teleno.

Y hasta aquí este nuevo artículo de “Menos de 100”. A continuación os dejamos un breve vídeo que grabamos unos meses antes del inicio de la Pandemia donde podréis descubrir con más detalle esta preciosa localidad leonesa.

EXTRA: ¡UN VIDEO DE CURILLAS!

Espero que os haya gustado este post y queráis acercaros a visitar el pueblo de mis antepasados, desconocido por la gran mayoría pero que está esperando a ser descubierto por el gran público. Confío que os atrape tanto como a mí pues, como dice el refrán: “Quien va a la Sequeda, se queda”. 🙂 Nos vemos en nuestra próxima entrega, donde viajaremos a tierras del Bierzo. ¡Hasta pronto amigos!

abel en penillas

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